Qué es el plan avanza

El plan avanza surgió como respuesta de la administración ante el desafió que las tecnologías de la información suponían en el entorno empresarial. Un entorno, el de la empresa, que no se estaba adaptando lo suficientemente rápido y de la forma correcta para poder competir en un mercado global. España se encontraba, y se encuentra, entre los países de la Unión Europea a la cola de todos los indicadores de desarrollo de las TIC. La respuesta a este subdesarrollo, en parte, fue la creación de los planes avanza. Programas diseñados para paliar en el mundo empresarial las carencias respecto a la revolución tecnológica. El primer plan avanza se activo en el 2006 promovido por el ministerio de industria, turismo y comercio.

Como indican en la propia web del plan avanza, los objetivos del mismo son:

  1. Promover procesos innovadores TIC en las AAPP
  2. Extender las TIC en la sanidad y el bienestar social
  3. Potenciar la aplicación de las TIC al sistema educativo y formativo
  4. Mejorar la capacidad y la extensión de las redes de telecomunicaciones
  5. Extender la cultura de la seguridad entre la ciudadanía y las empresas
  6. Incrementar el uso avanzado de servicios digitales por la ciudadanía
  7. Extender el uso de soluciones TIC de negocio en la empresa
  8. Desarrollar las capacidades tecnológicas del sector TIC
  9. Fortalecer el sector de contenidos digitales garantizando la mejor protección de la propiedad intelectual en el actual contexto tecnológico y dentro del marco jurídico español y europeo.
  10. Desarrollar las TIC verdes

 

Todos estos objetivos, bastante ambiciosos, se realizan a través de las acciones formativas que se consideren oportunas por parte del gobierno para alcanzar los objetivos propuestas. Estas acciones formativas suelen realizarse a través de un tercero, una empresa privada, que es la encargada de gestionar todo el proceso. Desde conseguir los alumnos, con las características marcadas por el gobierno, a impartir las clases con un contenido adecuado y previamente revisado y certificado por la administración pública. Para poder realizar un plan avanza se tendrá que estar atento a su publicación, cosa que realiza la empresa privada, y cumplir con los requisitos impuestos por la administración. La mayor parte de las veces corresponde a sectores concretos de la economía cuyos trabajadores tendrán preferencia para realizar los cursos del plan avanza. Esto dota de carácter estratégico a esta formación, ya que es la administración quien realmente decide quien tiene prioridad para realizar los cursos, y esto responde a una visión de política económica e industrial determinada.

Estos cursos son totalmente gratuitos para trabajadores y se diferencias de otros cursos, como los bonificados y subvencionados, en el carácter completamente tecnológico de los mismos.

Formación 2.0

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La formación 2.0 ha llegado para quedarse. Su impacto esta cambiando el escenario formativo de una forma radical, y aunque no todo lo nuevo sea positivo, muchas de las cosas que aporta esta nueva forma de educación son viejos anhelos de la comunidad educativa. Por ejemplo, una mayor participación del alumnado a través de la socialización que permiten estas herramientas. Esto conlleva una mayor interacción entre el alumno y el educador, algo que siempre ha supuesto una gran problema dentro de cualquier modelo educativo. El exceso de protagonismo del educador restaba capacidad de aprendizaje e implicación al alumnado que veía al educador como una fuente de verdad absoluta que ni contravenía ni interpelaba. Un auténtico fracaso del antiguo modelo educativo.

Algunas de las palabras clave de este nuevo mundo educativo son, como ya hemos apuntado, socialización, participación, colaboración, hipervínculo. Todo pivota en la capacidad del alumnado y su nueva relación con el conocimiento, que ahora es obicuo, así como el nuevo papel que juega el educador. Que ha perdido el monopolio de la información y el conocimiento convirtiéndose en un catalizador más que en una fuente como era en el pasado. Por supuesto el papel del educador sigue siendo fundamental, en un entorno de saturación informativa y de conocimiento a golpe de click se vuelve imprescindible la capacidad crítica que tiene que desarrollar el alumno para protegerse y aprender a discernir el conocimiento de forma adecuada. En un mundo de conocimiento obicuo, la ignorancia se transforma, siendo el peligro la incapacidad de decidir cual es el conocimiento y en que grado el adecuado.

Pero claro la formación 2.0 no sólo es un gran cambio para los alumnos, que tienen una capacidad de adaptación a este nuevo entorno innata, también es un cambio, y más grande, para los propios educadores. Han de cambiar los paradigmas en los que se educaron  y formaron, por unos nuevos paradigmas. Este cambio no siempre es fácil ni cómodo, la falta de relación con la tecnología, la incredulidad ante el tsunami, u otro tipo de razones hacen que muchas veces sea el educador quien intente detener o por lo menos frenar un cambio que es inevitable. Para perder el miedo al cambio lo mejor en estos casos es desarrollar las competencias profesionales necesarias para afrontar el cambio, adaptarnos y utilizar estas nuevas, y magníficas, herramientas para desarrollar las capacidades de los alumnos.

Es la propia formación de los educadores la que ha de impulsar su adaptación y perder el miedo a herramientas como blogs, wikis, RSS, CMS, redes sociales, etc. El cambio es imparable y hay que subirse a la ola. Esperemos que el ministerio de educación aporte cada vez más recursos para que los educadores puedan formarse y adquirir los conocimientos imprescindibles para facilitar el cambio.