Vocación o Interés

En nuestra cultura el estudio siempre se ha visto como una escalera social, donde las personas estudian presionadas, en mayor o menor medida, por la familia y su contexto para progresar, a través de la formación, social y económicamente. Esa idea expresada coloquialmente con el “estudia hijo para ser alguien”. Una idea que, casi sin matices, había funcionado relativamente bien hasta que los tiempos cambiaron. Ya no es sinónimo de éxito, ni siquiera de mejora relativa, el estudiar. Ya no basta con tener buenos estudios para poder adquirir una profesión que nos permita desarrollarnos como personas dentro de un contexto social. La escalera ha dejado de funcionar. Y claro, una cosa es estudiar y sacrificarse por unos incentivos ciertos, incluso hasta el punto de obtener una formación por interés olvidando el tema vocacional. Y otra cosa muy distinta es deslomarse para adquirir una formación, especulando con que esta nos servirá para alcanzar los éxitos, profesional, económico y social, y que finalmente no se cumplan. Generando una frustración muy intensa por los éxitos no alcanzados pero también por la sensación de pérdida que nos genera sacrificarnos por algo que nos es nuestra vocación, y que no sirva para nada. Porque una cosa es perseguir nuestra vocación y no alcanzar el éxito, lo que evidentemente puede generar frustración, pero ni de lejos la que nos podría generar una situación donde el sacrificio realizado no tiene sentido y además nuestra vocación ha sido sacrificada. Quedando la siempre molesta conjetura de…Y si…

Nuevos paradigmas

Para nuevos tiempos, se necesitan nuevos paradigmas. Cada vez es más habitual, ante la incapacidad de prever cuales son los estudios que en el futuro tendrán éxito la idea de que lo mejor es seguir la vocación. Ya que nadie sabe cuales serán las salidas profesionales del futuro, siquiera del cercano, porque sacrificar una vocación en los altares de la utilidad….Cuando no tenemos ni idea de que será útil? Parece lógico, pero un nuevo paradigma está surgiendo e imponiéndose en el mundo globalizado. La cuestión entronca con no pocas corrientes de la filosofía, y por qué no de los libros de autoayuda. En un mundo donde la competencia es, en no pocas áreas, global y la meritocracia impera. Sólo los mejores tienen las mejores oportunidades. Y claro para ser el mejor, no basta con el sacrificio. Se requiere la vocación, gente que disfrute y se desviva no por las recompensas económicas futuras. Si no que sea la pasión por lo que hace el motor de su profesión. Competir contra esa gente se hace muy complicado. Pensemos en ejemplos como el de los deportistas. Jóvenes que ganan el suficiente dinero como para retirarse y vivir sin problemas, sin embargo continúan competiendo, sí siguen ganando mucho dinero, pero eso no podría explicar el sacrificio, la competitividad que aplican, la superación…

Recuerda a la hora de elegir tus estudios cuales son tus motivaciones. Y no des la espalda a tu vocación, sólo así los sacrificios que harás tendrán sentido.

 

One thought on “Vocación o Interés

  1. La orientacion vocacional suele fallar mas veces de las que acierta, ya que se basa en una receta cerrada, que ignora los aspectos fundamentales de cada persona, y que pretende dar con una respuesta en el menor tiempo posible.

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